Producción de café cae 19% en octubre


La producción de café de Colombia bajó un 19 % a 656.000 sacos de 60 kilos en octubre, frente a igual mes del 2010 cuando sumaron 807.00 sacos, como consecuencia de las fuertes lluvias que se registran en el país.
El clima tiene diezmado al sector cafetero colombiano, pues la producción y las exportaciones del grano no han repuntado, pese a las expectativas que la Federación Nacional de Cafeteros dio a comienzos de este año. Ahora, durante lo corrido del año la producción ha caído en ocho por ciento, sumando 6’229.000 sacos, 551.000 menos que en el mismo período del año pasado cuando sumaron 6’780.000 sacos.
“Pese a los importantes avances en programas de renovación de cafetales, el exceso de lluvias, la disminución del brillo solar y las menores temperaturas han afectado la producción normal de café”, dijo la Federación en su informe entregado este 10 de noviembre. En cuanto a las exportaciones del grano, las de octubre sumaron 592.000 sacos, lo que representa una caída del seis por ciento frente a la reportada para el mismo mes del 2010 cuando fue de 632.000 sacos. Entre tanto, en lo corrido del año (enero-octubre) se exportaron 6’093.000 sacos, tres por ciento más si se compara con el mismo periodo anterior. Estados Unidos y Japón son los principales destinos de las exportaciones de café de Colombia. El gremio cafetero destacó que se afrontó el invierno con un plan de choque contra la roya, asociado a la adopción de un programa para la recuperación de la producción a través de la renovación de cafetales por siembra de variedades resistentes a este hongo.
“Dentro de los resultados alcanzados vale la pena mencionar que a la fecha se han renovado más de 100.000 hectáreas de cafetales, mediante la siembra masiva de árboles de la variedad Castillo y sus variantes regionales y se ha logrado mejorar la sanidad del parque cafetero, bajando la infección por roya, de niveles alarmantes de 44 por ciento, a uno más controlable de 12 por ciento”.

Producción cafetera creció un 29% en noviembre


Según un informe de prensa de la Federación Nacional de Cafeteros, Colombia produjo en noviembre 979.000 sacos de café de 60 kilos, un 29% más en comparación con los 760.000 sacos cosechados en igual mes del año anterior. Agrega que las exportaciones aumentaron 27% y se ubicaron en 784.000 sacos de 60 kilos.
Durante noviembre de 2010 la cotización internacional del café en la Bolsa de Nueva York fue en promedio de 204,67 dólares por libra y el precio interno promedio publicado se ubicó en 790.881 pesos por carga de 125 kilogramos. Continue reading

Gobierno colombiano destina ayuda de $200.000 millones a cafeteros


Recursos por cerca de 200 mil millones de pesos han sido destinados por el Gobierno Nacional para apoyar la labor de los cafeteros del país. El anuncio fue hecho por el Presidente Juan Manuel Santos al instalar el Congreso Cafetero en Bogotá.
“Para crecer y superar los estragos del invierno, hemos apropiado ya 96 mil millones de pesos para apoyar la renovación de cafetales y combatir la roya, siempre que dicha renovación se haga con variedades resistentes a la enfermedad”, dijo el presidente de los colombianos. “Ahora es el momento preciso para ponerle el acelerador a los programas de combate a la roya y de renovación de cafetales envejecidos, para aumentar la productividad de nuestras plantas y prepararnos para suplir la gran demanda que existe a nivel mundial”, aseguró. “No es posible que tanto trabajo acumulado en el desarrollo tecnológico desde los ochenta, sólo se haya transferido a un tercio de nuestro parque cafetero. Aún tenemos dos tercios del área sembrada en variedades susceptibles a la roya y ello nos expone a un riesgo incalculable”, dijo el Presidente Santos, según comunicado de prensa de la Casa de Nariño. Continue reading

‘Caficultura del país se recupera este año’ dice Luis Genaro Muñoz


luis Genaro Muñoz
El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, dio una entrevista en respuesta a sus críticos.
¿Qué está pasando con la producción cafetera?
La dramática caída de la producción cafetera en 2009 tiene su explicación en la ocurrencia simultánea de circunstancias excepcionales: unos niveles de lluvia en las zonas cafeteras superiores hasta en 150 por ciento al promedio histórico y la menor aplicación de fertilizantes debido al aumento del precio del petróleo.
Durante el primer trimestre de 2010 se ha recolectado la cosecha de café producto de las floraciones que brotaron hasta agosto de 2009 y las cuales se vieron afectadas por el implacable invierno del año pasado.
¿Qué viene?
Para lo que resta del año, esperamos un incremento en la producción cafetera del primer semestre hasta 4,5 millones de sacos y una producción anual total cercana a los 11 millones de sacos. El fundamento de nuestro optimismo se encuentra en el excelente comportamiento del clima y el aumento del 40 por ciento en la fertilización.
No debemos olvidar que las mejores cosechas de la historia cafetera en Colombia, se han presentado en los años de ocurrencia del Fenómeno de El Niño.
¿Qué ha sucedido con la roya?
En la actualidad existen todavía 75.000 hectáreas sembradas en zonas marginales no aptas para el cultivo del café, las cuales fueron afectadas considerablemente el año pasado por la roya y que no han sido convertidas a las variedades Colombia y Castillo desarrolladas por Cenicafé resistentes a esta enfermedad.
Para hacer frente a esta problemática ofrecimos con Fertifuturo, descuentos para la compra de fertilizantes, al igual que, a través del programa de renovación de cafetales, créditos en condiciones favorables para renovar con variedades resistentes esos cafetales.
¿Y la broca?
Tengo que decir que el país ha aprendido a manejar esta plaga a través de prácticas culturales como el Re-Re que requiere de la recolección de los granos maduros, sobre-maduros y secos que se encuentran tanto en el árbol, como en el piso. Esto lo convierte en una actividad dispendiosa, que es realizada principalmente y con rigor por los pequeños caficultores propietarios de cultivos.
Prueba de ello son los registros de Almacafé, en los que hay departamentos con niveles de infestación del 15 por ciento y otros con broca del 2 por ciento.
¿Es cierto que la Federación tuvo grandes pérdidas por incumplir contratos de exportación en 2009?
La Federación no incumplió ningún contrato de exportación en 2009. Los compromisos de café que tuvieron algún retraso en su entrega durante los primeros meses de 2009 se cumplieron a cabalidad.
Obviamente, el año pasado la escasez de café en Colombia afectó a todo el sector exportador. Por fortuna, con un gran esfuerzo tanto de los exportadores privados, como del Fondo Nacional del Café pudimos honrar los compromisos internacionales a costa en muchas oportunidades, de los márgenes normales del negocio.
¿Hubo importaciones de café para hacer pasar ese grano como colombiano y venderlo en el exterior?
Eso es imposible por cuanto la norma obliga que el café que ingresa a Colombia con destino a la industria tostadora debe cumplir con protocolos fitosanitarios, que exigen un grado de tostión para lograr la humedad mínima admitida.
Esto lo convierte en café desnaturalizado, no susceptible de ser exportado como café verde, por cuanto las almendras cambian de color. Adicionalmente, la industria colombiana es muy seria y si eso sucediera, los controles de calidad efectuados en puerto no permitirían que este café saliera del país. Hacer este tipo de afirmaciones, es un acto irresponsable que pone en peligro la credibilidad de Colombia como un proveedor serio de café.
¿Cuál es la causa de estas importaciones?
Primero que todo debo aclarar que las importaciones de café no son controladas por la Federación de Cafeteros y la libertad de hacerlas constituye parte de los acuerdos comerciales del país. La industria tostadora colombiana las realiza para proveerse de materias primas de menor precio, porque no pueden trasladar la realidad del precio internacional de nuestro café al consumidor colombiano.
Obligar a los caficultores colombianos a vender su café a mitad de precio, sería una injusticia por la búsqueda de subsidios al consumidor nacional. Como representante de los caficultores veo con mucho agrado que los productores vendan su café a dos dólares en el exterior y no a mitad de precio como lo necesitan los tostadores nacionales.
¿Cuál es la situación del mercado internacional?
El mercado hasta finales de la década del 90 era un mercado sobre-ofertado. A partir de 2002, la demanda por café es mayor que la oferta. Esta situación se debe principalmente al crecimiento estable y sostenido del consumo, que ocasionará que el mercado cafetero mundial enfrente durante el año cafetero 2009/10, que culmina en septiembre próximo, un déficit de 6,3 millones de sacos.
La prima que hoy se paga por el café colombiano es muy alta. ¿No existe el peligro que el precio se descuelgue si sube la producción?
Para contestar esta pregunta es necesario analizar el comportamiento del mercado de los cafés suaves, segmento en el que se encuentra la producción de Colombia, Centroamérica y países africanos como Kenia, Tanzania, Etiopía y Burundi.
Ninguno de ellos, a excepción de Colombia, tiene capacidad para aumentar sus exportaciones. Lo que quiero decir, es que aunque Colombia recupere su nivel pleno de producción durante el segundo semestre, el mercado tiene suficiente espacio para absorber este incremento, puesto que además los inventarios en origen, de los tostadores y la bolsa son muy bajos. Esto nos hace pensar que la prima de Colombia no caerá abruptamente.
¿Cómo recuperar el mercado perdido internacionalmente?
Los clientes fieles al origen, como pueden ser aquellos que participan en el programa 100 por ciento Café de Colombia y aquellos que tienen productos y programas asociados a Colombia, siguen adelante.
Nuestra prioridad actual es concentrar todos los esfuerzos en satisfacer la demanda que existe de café de Colombia, para recuperar nuestra participación en el negocio de cada uno de los clientes. Esto es así debido a la baja disponibilidad coyuntural de otros cafés parecidos al colombiano, razón por la cual sentimos que los tostadores acudirán nuevamente a Colombia, como único país productor que ofrece café fresco y en cantidades importantes durante todo el año.
¿Tiene el Fondo Nacional del Café la capacidad de aumentar sus inventarios?
La construcción de inventarios estratégicos no es un tema de la coyuntura dado que cada grano que Colombia produzca es requerido por el mercado internacional.
¿Deberían estar bravos los productores nacionales?
Aunque los productores han sufrido también por la disminución de su cosecha en el pasado reciente, hoy miran su negocio y sus cafetales con optimismo y sienten que comenzamos a dar la vuelta a la página. Las excelentes florescencias, el estado de los cafetales, los descuentos ofrecidos por Fertifuturo para la adquisición de abonos, la demanda de crédito y el optimismo sobre la cosecha sobre el segundo semestre, hacen prever que 2010 será el año de recuperación de la caficultura colombiana.
¿Y los exportadores privados?
El año pasado fue muy difícil tanto para los exportadores privados, como para la Federación. Por fortuna el sector exportador privado está conformado por compañías nacionales y multinacionales, vinculadas a nuestro país por décadas, y que conocen muy bien el mercado. Nosotros tenemos la responsabilidad de la garantía de compra que desarrollamos a través de más de 500 puntos de compra, que consiste en asegurar al productor más alejado la adquisición de su café a un precio de mercado.
De los 7,8 millones de sacos que produjo Colombia el año pasado, solo 5 millones estuvieron disponibles para la exportación de café verde no diferenciado, ya que el resto fue utilizado por la industria nacional o comercializado como cafés especiales con precios mayores al café estándar colombiano.
Por tanto la masa disponible para el sector exportador ha disminuido, lo que explica aún más porque el negocio ha estado difícil.
¿Por qué le están dando tanto palo?
Son muchos los intereses particulares de terceros que promueven debates contra la Federación. Y esta no será la primera, ni la última vez que esto sucede. La dirigencia cafetera está tranquila del cumplimiento de la misión de la institución, que es llevar el mayor bienestar a 527.000 familias cafeteras, de las cuales 510.000 tienen menos de 5 hectáreas. Se trata de campesinos que viven en su finca y la trabajan desde el amanecer hasta el atardecer.
Por eso, nuestro mandato de maximización del ingreso del caficultor, muchas veces riñe con los intereses económicos de muchos de los dueños del garrote. No obstante, creo que el país exige resultados. Lo que usted denomina palo en mi contra, lo interpreto como la suma de inquietudes del país, frente al futuro de una actividad que constituye un capital social estratégico para el campo colombiano. Como estamos avanzando, entiendo los ladridos.
Se habla mucho de las inversiones de la Federación, como la Flota Mercante y el Banco Cafetero, etc. ¿Usted qué piensa de esto?
Yo la verdad no me ocupo de esos temas. La flota se acabó hace 18 años, el Banco dejó de ser del gremio hace 11. Mi labor ahora se concentra en asegurar el futuro de 527.000 familias productoras de café.