Caficultor de Nariño al mundial de catadores de café


Catador de café Wbeimar Lasso Bolaños
Wbéimar Lasso Bolaños, de 28 años, se toma 12 tazas de café cuando está trabajando. El joven dice que el secreto es que sabe cómo es el proceso del cultivo del grano. Competirá en mayo en Londres.
El buen olfato y el gusto afinado llevaron a Wbéimar Lasso Bolaños, un pequeño caficultor de Nariño, a coronarse como el primer campeón nacional de catadores de café, por encima de 46 degustadores y expertos de todo el país.
Lasso Bolaños, que recibió la distinción en Ibagué hace dos semanas, reconoce que los nariñenses no son catalogados como buenos catadores pero dice que él es la excepción por los conocimientos que tiene del grano.
“Una persona normal podría hacer este tipo de pruebas pero, tal vez, no encontraría ninguna diferencia en los cafés; entonces, el nivel de dificultad es bastante alto”, señala el nariñense.
Para ser un buen catador de café, según Lasso Bolaños, se necesita, ante todo, una buena preparación.
“Yo también soy un productor pero, a mí me ha servido mucho la formación profesional. Estoy terminando mis estudios universitarios y todo ese soporte académico que tengo me ha valido muchísimo en mi desempeño como catador”, advierte.
Tiene 28 años y estudia en la facultad de ingeniería agroindustrial de la Universidad de Nariño. Quien lo inició en el aroma del café fue su propio padre, Marco Aurelio Lasso, un caficultor de la vereda Buenos Aires, municipio de San Pedro de Cartago.
“El tema de la cata de café en nuestro departamento es relativamente nuevo; los pequeños cultivadores sólo contamos con un laboratorio hace tres años y eso nos ha abierto muchas puertas en cuanto al mercado y a la formación”, cuenta Lasso Bolaños.
Este catador se toma dos tazas de café diarios bien cargados. El primero, a las 7 de la mañana, y el segundo entre las 2 y las 3 de la tarde. Cuando le toca trabajar como catador tiene que probar entre 10 y 12 tazas al día.
“Lo podemos hacer a la carrera pero, no es aconsejable. Debo saber qué le estoy recomendando a un productor, puedo determinar qué le falta o qué le sobra a ese café, por eso hay que hacerlo de una manera muy responsable”, explica Lasso.
Ahora, tiene cifradas sus esperanzas en el Campeonato Mundial de Catadores de Café, que se realizará en Londres en mayo del 2010. La tarea no es sencilla: tendrá que representar al país que tiene el café más suave del mundo.