‘Caficultura del país se recupera este año’ dice Luis Genaro Muñoz


luis Genaro Muñoz
El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, dio una entrevista en respuesta a sus críticos.
¿Qué está pasando con la producción cafetera?
La dramática caída de la producción cafetera en 2009 tiene su explicación en la ocurrencia simultánea de circunstancias excepcionales: unos niveles de lluvia en las zonas cafeteras superiores hasta en 150 por ciento al promedio histórico y la menor aplicación de fertilizantes debido al aumento del precio del petróleo.
Durante el primer trimestre de 2010 se ha recolectado la cosecha de café producto de las floraciones que brotaron hasta agosto de 2009 y las cuales se vieron afectadas por el implacable invierno del año pasado.
¿Qué viene?
Para lo que resta del año, esperamos un incremento en la producción cafetera del primer semestre hasta 4,5 millones de sacos y una producción anual total cercana a los 11 millones de sacos. El fundamento de nuestro optimismo se encuentra en el excelente comportamiento del clima y el aumento del 40 por ciento en la fertilización.
No debemos olvidar que las mejores cosechas de la historia cafetera en Colombia, se han presentado en los años de ocurrencia del Fenómeno de El Niño.
¿Qué ha sucedido con la roya?
En la actualidad existen todavía 75.000 hectáreas sembradas en zonas marginales no aptas para el cultivo del café, las cuales fueron afectadas considerablemente el año pasado por la roya y que no han sido convertidas a las variedades Colombia y Castillo desarrolladas por Cenicafé resistentes a esta enfermedad.
Para hacer frente a esta problemática ofrecimos con Fertifuturo, descuentos para la compra de fertilizantes, al igual que, a través del programa de renovación de cafetales, créditos en condiciones favorables para renovar con variedades resistentes esos cafetales.
¿Y la broca?
Tengo que decir que el país ha aprendido a manejar esta plaga a través de prácticas culturales como el Re-Re que requiere de la recolección de los granos maduros, sobre-maduros y secos que se encuentran tanto en el árbol, como en el piso. Esto lo convierte en una actividad dispendiosa, que es realizada principalmente y con rigor por los pequeños caficultores propietarios de cultivos.
Prueba de ello son los registros de Almacafé, en los que hay departamentos con niveles de infestación del 15 por ciento y otros con broca del 2 por ciento.
¿Es cierto que la Federación tuvo grandes pérdidas por incumplir contratos de exportación en 2009?
La Federación no incumplió ningún contrato de exportación en 2009. Los compromisos de café que tuvieron algún retraso en su entrega durante los primeros meses de 2009 se cumplieron a cabalidad.
Obviamente, el año pasado la escasez de café en Colombia afectó a todo el sector exportador. Por fortuna, con un gran esfuerzo tanto de los exportadores privados, como del Fondo Nacional del Café pudimos honrar los compromisos internacionales a costa en muchas oportunidades, de los márgenes normales del negocio.
¿Hubo importaciones de café para hacer pasar ese grano como colombiano y venderlo en el exterior?
Eso es imposible por cuanto la norma obliga que el café que ingresa a Colombia con destino a la industria tostadora debe cumplir con protocolos fitosanitarios, que exigen un grado de tostión para lograr la humedad mínima admitida.
Esto lo convierte en café desnaturalizado, no susceptible de ser exportado como café verde, por cuanto las almendras cambian de color. Adicionalmente, la industria colombiana es muy seria y si eso sucediera, los controles de calidad efectuados en puerto no permitirían que este café saliera del país. Hacer este tipo de afirmaciones, es un acto irresponsable que pone en peligro la credibilidad de Colombia como un proveedor serio de café.
¿Cuál es la causa de estas importaciones?
Primero que todo debo aclarar que las importaciones de café no son controladas por la Federación de Cafeteros y la libertad de hacerlas constituye parte de los acuerdos comerciales del país. La industria tostadora colombiana las realiza para proveerse de materias primas de menor precio, porque no pueden trasladar la realidad del precio internacional de nuestro café al consumidor colombiano.
Obligar a los caficultores colombianos a vender su café a mitad de precio, sería una injusticia por la búsqueda de subsidios al consumidor nacional. Como representante de los caficultores veo con mucho agrado que los productores vendan su café a dos dólares en el exterior y no a mitad de precio como lo necesitan los tostadores nacionales.
¿Cuál es la situación del mercado internacional?
El mercado hasta finales de la década del 90 era un mercado sobre-ofertado. A partir de 2002, la demanda por café es mayor que la oferta. Esta situación se debe principalmente al crecimiento estable y sostenido del consumo, que ocasionará que el mercado cafetero mundial enfrente durante el año cafetero 2009/10, que culmina en septiembre próximo, un déficit de 6,3 millones de sacos.
La prima que hoy se paga por el café colombiano es muy alta. ¿No existe el peligro que el precio se descuelgue si sube la producción?
Para contestar esta pregunta es necesario analizar el comportamiento del mercado de los cafés suaves, segmento en el que se encuentra la producción de Colombia, Centroamérica y países africanos como Kenia, Tanzania, Etiopía y Burundi.
Ninguno de ellos, a excepción de Colombia, tiene capacidad para aumentar sus exportaciones. Lo que quiero decir, es que aunque Colombia recupere su nivel pleno de producción durante el segundo semestre, el mercado tiene suficiente espacio para absorber este incremento, puesto que además los inventarios en origen, de los tostadores y la bolsa son muy bajos. Esto nos hace pensar que la prima de Colombia no caerá abruptamente.
¿Cómo recuperar el mercado perdido internacionalmente?
Los clientes fieles al origen, como pueden ser aquellos que participan en el programa 100 por ciento Café de Colombia y aquellos que tienen productos y programas asociados a Colombia, siguen adelante.
Nuestra prioridad actual es concentrar todos los esfuerzos en satisfacer la demanda que existe de café de Colombia, para recuperar nuestra participación en el negocio de cada uno de los clientes. Esto es así debido a la baja disponibilidad coyuntural de otros cafés parecidos al colombiano, razón por la cual sentimos que los tostadores acudirán nuevamente a Colombia, como único país productor que ofrece café fresco y en cantidades importantes durante todo el año.
¿Tiene el Fondo Nacional del Café la capacidad de aumentar sus inventarios?
La construcción de inventarios estratégicos no es un tema de la coyuntura dado que cada grano que Colombia produzca es requerido por el mercado internacional.
¿Deberían estar bravos los productores nacionales?
Aunque los productores han sufrido también por la disminución de su cosecha en el pasado reciente, hoy miran su negocio y sus cafetales con optimismo y sienten que comenzamos a dar la vuelta a la página. Las excelentes florescencias, el estado de los cafetales, los descuentos ofrecidos por Fertifuturo para la adquisición de abonos, la demanda de crédito y el optimismo sobre la cosecha sobre el segundo semestre, hacen prever que 2010 será el año de recuperación de la caficultura colombiana.
¿Y los exportadores privados?
El año pasado fue muy difícil tanto para los exportadores privados, como para la Federación. Por fortuna el sector exportador privado está conformado por compañías nacionales y multinacionales, vinculadas a nuestro país por décadas, y que conocen muy bien el mercado. Nosotros tenemos la responsabilidad de la garantía de compra que desarrollamos a través de más de 500 puntos de compra, que consiste en asegurar al productor más alejado la adquisición de su café a un precio de mercado.
De los 7,8 millones de sacos que produjo Colombia el año pasado, solo 5 millones estuvieron disponibles para la exportación de café verde no diferenciado, ya que el resto fue utilizado por la industria nacional o comercializado como cafés especiales con precios mayores al café estándar colombiano.
Por tanto la masa disponible para el sector exportador ha disminuido, lo que explica aún más porque el negocio ha estado difícil.
¿Por qué le están dando tanto palo?
Son muchos los intereses particulares de terceros que promueven debates contra la Federación. Y esta no será la primera, ni la última vez que esto sucede. La dirigencia cafetera está tranquila del cumplimiento de la misión de la institución, que es llevar el mayor bienestar a 527.000 familias cafeteras, de las cuales 510.000 tienen menos de 5 hectáreas. Se trata de campesinos que viven en su finca y la trabajan desde el amanecer hasta el atardecer.
Por eso, nuestro mandato de maximización del ingreso del caficultor, muchas veces riñe con los intereses económicos de muchos de los dueños del garrote. No obstante, creo que el país exige resultados. Lo que usted denomina palo en mi contra, lo interpreto como la suma de inquietudes del país, frente al futuro de una actividad que constituye un capital social estratégico para el campo colombiano. Como estamos avanzando, entiendo los ladridos.
Se habla mucho de las inversiones de la Federación, como la Flota Mercante y el Banco Cafetero, etc. ¿Usted qué piensa de esto?
Yo la verdad no me ocupo de esos temas. La flota se acabó hace 18 años, el Banco dejó de ser del gremio hace 11. Mi labor ahora se concentra en asegurar el futuro de 527.000 familias productoras de café.

Café alcanza los 2 dólares por libra


Café tocó los 2 dólares por libra, uno de los índices de precios más altos logrados en el 2009. El producto sigue sosteniéndose y ese precio no se veía desde mayo, cuando en promedio fue de 2,07 dólares por libra.
En general, los precios altos del grano en el mercado mundial han sido presionados, de forma indirecta por Colombia, pues las exportaciones del 2009 serán menores en tres millones de sacos, al pasar de 11,5 millones en el 2008 a 8,1 millones de sacos de 60 kilos, muy por debajo del estimativo inicial de 12 millones de sacos.
Por su parte, los productores nacionales también han tenido buenas noticias, pues entre el primero de diciembre y ayer martes 5 de enero el precio interno de compra del saco de café de 125 kilos tipo exportación registró en Armenia un alza de 70.000 pesos, al pasar de 620.500 pesos a 690.500.
Durante el mes pasado llegó a pagarse a más de 700.000 pesos en varios de los 15 departamentos cafeteros, según el reporte de la Federacafé.
Ahora, las expectativa para los años civil (enero-diciembre) y cafetero (que cierre al 30 de septiembre) son las mejores, pues se espera que se normalice la producción cafetera con la entrada de nuevas áreas renovadas, de las que se estima una mejor producción y productividad.
Esto, de forma directa, hará que sigan pagándose las mejores primas por la calidad del café colombiano y se recupere el mercado mundial del grano.
Otra de las expectativas de los cafeteros, que es imposible controlar, es la devaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense. Por ejemplo, en el último mes ha pasado de 1.998,45 pesos por dólar, a 1.992,50, aunque ha llegado a topes de 2.054 pesos (21 de diciembre).

Caficultor de Nariño al mundial de catadores de café


Catador de café Wbeimar Lasso Bolaños
Wbéimar Lasso Bolaños, de 28 años, se toma 12 tazas de café cuando está trabajando. El joven dice que el secreto es que sabe cómo es el proceso del cultivo del grano. Competirá en mayo en Londres.
El buen olfato y el gusto afinado llevaron a Wbéimar Lasso Bolaños, un pequeño caficultor de Nariño, a coronarse como el primer campeón nacional de catadores de café, por encima de 46 degustadores y expertos de todo el país.
Lasso Bolaños, que recibió la distinción en Ibagué hace dos semanas, reconoce que los nariñenses no son catalogados como buenos catadores pero dice que él es la excepción por los conocimientos que tiene del grano.
“Una persona normal podría hacer este tipo de pruebas pero, tal vez, no encontraría ninguna diferencia en los cafés; entonces, el nivel de dificultad es bastante alto”, señala el nariñense.
Para ser un buen catador de café, según Lasso Bolaños, se necesita, ante todo, una buena preparación.
“Yo también soy un productor pero, a mí me ha servido mucho la formación profesional. Estoy terminando mis estudios universitarios y todo ese soporte académico que tengo me ha valido muchísimo en mi desempeño como catador”, advierte.
Tiene 28 años y estudia en la facultad de ingeniería agroindustrial de la Universidad de Nariño. Quien lo inició en el aroma del café fue su propio padre, Marco Aurelio Lasso, un caficultor de la vereda Buenos Aires, municipio de San Pedro de Cartago.
“El tema de la cata de café en nuestro departamento es relativamente nuevo; los pequeños cultivadores sólo contamos con un laboratorio hace tres años y eso nos ha abierto muchas puertas en cuanto al mercado y a la formación”, cuenta Lasso Bolaños.
Este catador se toma dos tazas de café diarios bien cargados. El primero, a las 7 de la mañana, y el segundo entre las 2 y las 3 de la tarde. Cuando le toca trabajar como catador tiene que probar entre 10 y 12 tazas al día.
“Lo podemos hacer a la carrera pero, no es aconsejable. Debo saber qué le estoy recomendando a un productor, puedo determinar qué le falta o qué le sobra a ese café, por eso hay que hacerlo de una manera muy responsable”, explica Lasso.
Ahora, tiene cifradas sus esperanzas en el Campeonato Mundial de Catadores de Café, que se realizará en Londres en mayo del 2010. La tarea no es sencilla: tendrá que representar al país que tiene el café más suave del mundo.

El Campeonato Nacional de Catadores de Café ya tiene ganador


Wbeimar Lasso Bolaños se coronó el pasado fin de semana como el Campeón Nacional de Catación, durante la II Feria Internacional de Cafés Especiales (ExpoEspeciales) 2009, realizada en la capital del Tolima.
Además del reconocimiento local del gremio cafeteros, también lo obtuvo de los jurados internacionales, tres millones de pesos en efectivo y, como premio ‘mayor’, representará a Colombia en el World Cup Master Championship, que se realizará en Londres el próximo año.
El certamen, avalado por la Federación Nacional de Cafeteros, fue organizado (técnicamente) por el noruego Alf Kramer, del Coffee Quality Institute (CQI) y organizador del Campeonato Mundial de Catadores desde el 2004; la estadounidense Kelly Peltier también de CQI e instructora de entrenamientos; y el colombiano Nicolás Rodríguez, director técnico de la Asociación Colombiana de Cafés Especiales e instructor de entrenamientos para catadores de café.
Al concurso se inscribieron 42 participantes de todo el país, pertenecientes a todos los eslabones de la cadena de producción y comercialización del café, quienes se sometieron a duras pruebas de catación de cafés.
Los organizadores dijeron que, con este campeonato se busca exaltar la gran labor de los catadores de café colombiano y darles el mismo estatus y credibilidad de los catadores de vinos. Igualmente, se busca estimular el interés por la catación de café, mediante una entretenida, rápida, justa y amigable competencia.
El ganador es ingeniero agroindustrial, tiene 28 años y es oriundo de San Pedro de Cartago (Nariño), mientras que su familia está dedicada a la caficultura en ese departamento. En la contienda le acompañaron otros 41 participantes de todo el país, entre ellos, productores, catadores de empresas importadoras y exportadoras, la Federación Nacional de Cafeteros, los comités y las cooperativas de cultivadores del grano. David Molina Gómez, de Caldas (Antioquia) ocupó el segundo lugar, Cristina Garcés, el tercero, y Eliécer Pinzón, el cuarto.